Thursday, November 24, 2005 

notas sobre rejtman


Ahora agrego a Rejtman. Martín Rejtman es un escritor increíble, lleno de rejtformidades que envían al lector a tener que ponerse yesos y tomar alplax. Es un escritor amante de la enfermedad y la minusvalía, que ama mezclar la cotidianeidad con la imposibilidad física o mental. La búsqueda Rejtplax va en ese sentido, y eso es emocionante. Además es un excelente pintor de la noturaleza, sabe negar perfectamente, negrar, denigrar el pasto que no tenemos. Marihuanea con un poco de estilo y comenta esas imágenes como si la vida fuese un diario diario o un guión guión de película. Martín Rejtfilm eyecta a sus lectores a ese mundo amante, a esa imposibiamante rutinara llena de cuentas que saldar y displax. Ésa es la Recherjtman, y es muy interesante, además de recomendable. Se acerca al electrocombetismo, a un Fernand Combet cada vez más malentendido y menos convencido. Las combetostadas son rejtmanianas, y viceversa. No debemos olvidar tampoco, si hablamos de Rejtman, su puente mágico que lo lleva al Girondo más extremo, al Girondo verdaderol, al realgirondo. La honestidad rejtgirondo se desplaza con dificultades pero finalmente baila como cronopio de Cortazar. Y, lo que es mejor, permite pensar.

Thursday, November 17, 2005 

mozartordera

¿Por qué tenemos tantas ganas de decir cosas? De decir algo a los demás, de ser inteligentes, de interdecir. Intervenir de algún modo en la vida, tratar de rellenar con palabras algún cuerpo, de palacorporear un poco. Combet, Fernand Combet, Fernandbarullo hizo cuatro novelas nada más, y se murió tiempo después. Yo también escribí un poco, por falta de oyentes. Uno escribe cuando no puede hablar, esnohabla. De algún modo las cosas son más o menos así. Estamos en una época escrita, una époscrita. Por eso es que llueven los blogs y las ganas de decir, de denunciar, las denuncianas. Por eso reflota Salieri, Mozart y el clacisismo. Ahora la idea es decir algo, aunque ya lo haya dicho algo, es no quedarse con la boca vacía. Llenar la boca con palabras, una tras otra, un poquito más otro poquito. Preguntar todo el tiempo, preguntar por qué todo el tiempo, y así. Mozartblar. Así nos movemos, quizás un poco más, quizás un poco menos, algunos más, otros menos. Nos preguntamos por el ser, por la humanidad, leemos a gente que ya dijo, y no a los que dicen. Nadie se lee mucho a sí mismo, ni lee a los que escriben hoy. Somos sordos para el presente, presensordos.

Tuesday, November 15, 2005 

verdades no, o si

Me interesa rescatar de la galería de temas uno que se suele tocar muchas veces: el de la verdad. Lo tocamos desde muchos lados, y lo tocamos en distintas partes. Hemos abusado sexualmente de la verdad. Y precisamente por ahí anda la cosa: ¿la verdad? ¿las verdades? De qué se trata todo esto es una cuestión interesante. A mí me interesa. ¿Qué me interesa? Me interesa cuando la gente dice verdades. Pienso que la ciencia a veces busca tener verdades muy complejas y a veces verdades muy simples. Ninguna está por encima de la otra, no hay una mejor. Pero siempre se intenta de que esa verdad sea mejor que aquella. "La transferencia es el amor", dice Jacques Lacan, y eso de a poco va tomando un status de verdad. La verdad no… No es. No tenemos una verdad en el bolsillo, pero siempre inventamos una nueva, cada día. Eso es maravilloso, fascinante. Interesante como pocas cosas. Y el mundo se degrada entre verdades, y uno hasta se siente desactualizado de verdades, pues no conoce las últimas y mejores.
Fernand Combet, de quien sigo hablando, prefiere intentar volar con alas de cartón en "Facticio o los hombres pájaros", lo cual es un modo de verdadear en el aire, de pajamar, de averdadear las cosas. El status se reinventa y la transferencia se reduce a poco con eso, se transferpierde. Aparece la degradación del abuso sexual de la verdad y adviene el interésjaro verdadero. Verdadero entre comillas, vercomillado, combillado, fernandcombillado digamos mejor. La verdand Combet es de este tipo, casi enamorada, con personajes de vistosos trajes rojos, trajes rojos de verdad combillada sexual. Sexualverdades importantes son las que yo busco, sexualidades de vermentida.

Friday, November 11, 2005 

SchrummSchrumm, el contrasujeto


¿Quién es ese enfermo imprescindible llamado Fernand Combet? Es un escritor maravilloso, creador original. "SchrummSchrumm o la excursión dominical a las arenas movedizas" es el gran ejemplo de que su obra es fanaticadora, o como más bien podríamos decir, convencida. Convencimiento no quiere decir que su vida útil sea poca, sino que nos referimos a la convicción. O mejor dicho, combeticción. Combet pudo haber sido un gran psicopatólogo: hay que observar el modo como estructura sus frases, realmente es fascinante. Ni hablemos de los mundos que crea, de los infiernos extraños que inventa, como Malentendido. En Malentendido transcurre una historia extraña, con muchas puertas, grandes paredes, amontonamientos de seres sufrientes, una especie de miniholocausto. Es Combetante, diríamos. La destreza con la que Combet se mueve para retratar a quien, al final, es el ser humano, llama mucho la atención. Porque SchrummSchrumm es cada lector, cada sorprendido ser que intenta articular una de las frases del libro. Y se trata un poco de eso, de ser ScrhummSchrumm, de SchrummSchrummear un poco en la vida, de ir al Malentendido combetiano y no escapar tan fácilmente. El hombre hace eso, se crea sus propias trampas, se arma sus excursiones diabólicas por amor a la vida. Por amor a la vida nos asesinamos a nosotros mismos. No vaya a ser que nos muramos sin haber estado al límite de nuestra propia muerte. Tenemos que probar todas las minimuertes que haya, recorrerlas en ómnibus sea como sea, combetearlas. Y así encontramos las arenas movedizas, los infiernos, los guardianes y sus castigos, y "SchrummSchrumm o la excursión dominical a las arenas movedizas" cobra uno de los trillones de sentidos que Combetramposo quiso poner a nuestra vista. A la vista de otros sujetos que ya no son lo que Combet fue, que más que dominicales son lunares, malentendidos movedizos, arenas fascinantes.

Thursday, November 10, 2005 

sobre philip glass y los problemas del presente


Como la música es psicología, me interesa interiorizarme un poco más en lo que Philip Glass quiere decir. Por ejemplo en sus cuartetos de cuerda. Hay ciertas glassrepeticiones que me interesan bastante. Una repetición de vidrio que no deja de sondear los costados del campo sonoro. Un sonido de vidrio que remarca todos los costados, todas las esquinas, en esos leitmotiven que bien podemos caracterizar como glassmotiven, glaitmotiven. Es una especie de movimiento sin especie, casi un giro deleuziano. Un Deleglass que provoca dudas, unas olas marítimas de vidrio que expulsan creación ininterrumpida, creación repetida. Alguna vez se ha dicho que la creación es la repetición de un movimiento perpetuo, y quizás por ahí anda la cosa. Un glassismo repetimovimientado, si intentamos respetar a Deleuze y su búsqueda de conceptos. Tratar de crear conceptos todo el tiempo para no instalar nada, para mantener el efimerismo de la creación permanente. Siempre de todas formas se dice lo mismo o se dice algo muy parecido, como en el caso de Glass. Es como un Philipglassparecidismo. Una glassrepetición que no cesa de decir siempre lo mismo, pero siempre de otro modo.
Porque, ¿quién se ha dejado de preguntar lo que Platón se preguntaba? Entonces hay una recurrencia Platón, un Platón que glassea, un platón deslizándose por el vidrio todo el tiempo, sin dejar de ser viscoso, sin repetir ese vómito repetitivo, maquínico deseante deleuziano. Platónglass que reitera sucumbiéndolo todo, porque no hay nada que se pueda escapar al dranglass. Una compulsión glass que ya no es más Freud, pero que intenta parecerse a eso, siempre intenta parecerse, intenta identificarse compulsivamente. Es una identificación compulsiva que se caracteriza por no cesar, parecida a la de cualquier ser humano pero no igual. En la historia vemos esto, es un impresionante idencompultificasión con s y no con c. Una idencompultificasión deleuzglasstoniana. Deleuze, Platón y Glass rumorean junto a Freud alrededor de lo que se repite siempre distinto, lo que se cuela en la repetición, casi como el repeticoladismo. Y en este surf emocional de las olas de mar nostálgicas del despliegue fórmico, nos hemos quedado ásperos de contenido. Philip Glass podría ser desapacible al oído, y en la mayoría de los casos lo es. Pero en la musología, que es la psicología de la música, esto no pasa: en esta repetiglass ya nos quedamos aquí, no nos despegamos del giro creativo que no es recreativo. Es más bien un giro repetiativo, o creatitivo. Cualquiera de las dos vale para pensar la Glass fundamental, la estructura inestructurable Glass. Tantos Glassmotiven, glassrepetitionen, nos posibilitan mantener esta idea de la construcción de conceptos en filosofía, en filodeleuzesofía, ya que de eso estábamos hablando, sin querer hablar de eso para no decir siempre lo mismo, para no tener siempre al mismo vidrio.

Saturday, November 05, 2005 

posteado inaugural

Heme aquí comenzando algo nuevo. ¿Cuál es el propósito de este blog? Buscar, si es que se puede, armar debates intensos sobre la psicología, pero también sobre otros lugares del pensamiento que aun permanezcan poco claros. En mi opinión, la psicología es un lugar de debate interesante, si se lo trabaja correctamente. Los lugares, señoras y señores, se trabajan.
Por eso doy sustento a mi hipótesis de que hay mucho por hacer, pues hay mucho lugar.
¿Qué es la mancia? ¿Qué son las mancias? Buena pregunta es esa. Yo no tengo muchas respuestas. Una de ellas es, sin embargo, muy interesante. Mancia significa, para el diccionario, adivinación o práctica de predecir. Y se dice mancia o mancía. ¿Y entonces? ¿Qué tiene que ver con nosotros? A mí me interesa saber qué es adivinar y qué es predecir. En qué suburbios nos estamos metiendo cuando nos preguntamos por estas cosas. Qué tiene todo esto que ver con las prácticas en psicología. Por eso ha nacido este blog. Esta es la piedra fundadora de Psicomancia, y si bien no es la causa, quizás algo tenga que ver con todo esto.