Saturday, May 20, 2006 

zetom

Perdí el rumbo. Tom Ze y Vinicius de Moraes han pasado a la categoría de defuncionistas: ya no puedo más del corazón y del amor. Proust me dice lo mismo a través de su Alejo: más vale llorar por amor que otra cosa. Puto el que lee, rezan los diarios y las revistas, y yo imploro por favor que alguien me de una mano para seguir encontrándome todos los días con algo de mí. John Coltrane es un buen amigo que me posibilita eso. La figurita Joni Mitchell puede serlo también. Ya estoy solo, pero también en alemán: soledad políglota, digamos. Y me encuentro destituído por Beckett, por Kafka y sus enseñanzas imprevistas, por el amor de Dios que me sostiene y quizás no tanto. He perdido el juicio y la crítica, se vienen momentos quizás feos. Mario Levrero pediría que escribamos un poco más mejor, con una caligrafía un poquitín más limpia y con mayor sutileza. Es una posibilidad. Por suerte a veces nos alegra ser singulares.