Sunday, October 21, 2007 

acerca de la locura

La locura es el estallido máximo de las intensidades no estructurales. Esa es la propuesta que los lacanianos retienen en relación con la misma. De algún modo, sirve como prestidigitador, porque impulsa a los cables adyacentes a uno a envolverse de un modo otro, pero siempre arbitrario. 
Alguien se vuelve paranoico por cosas que no tolera, dicen los textos más sagrados, pero el volverse loco puede ser por cosas que uno quiere tolerar aún más, por situaciones que toleramos mucho y cada día más. La fricción entre una taza sucia y su mesa limpia, la desesperación alegre que producen los que nos obligan a esperar indefinidamente, los microrganismos que Uwe Schmidt produce en su música másica. 
La locura se trata de un John Cage errante alrededor de un universo de insignificación urbana, casi como lo opuesto a un festejo nocturno. Hoy es de locos la nofiesta y el noabrazo. Suena lejano pero es así, tan frío y tan cálido como la superposición lo hace posible.