Wednesday, December 14, 2005 

psicoproblematicas


Me sigo preguntando por la psicología. ¿Qué nos lleva a preguntarnos por nosotros mismos? ¿Hasta qué punto la idea es seguir moviéndonos en este espectro tan narcisista? La psicología busca permanentemente encontrarnos in fraganti . Al psicólogo le interesaría ponerle una lupa a las personas en el centro mismo del cerebro, allí donde nace el lenguaje. Y las teorías, los modelos, los esquemas intentan enmarcar lo inmarcable, penetrar lo impenetrable, pensar lo impensable. Y permanentemente somos revolcados por la ola de lo que es allí donde intentamos perseguir cosas que de algún modo u otro no pueden ser. Es lamentable, realmente lamentable. Pero Bertolt Brecht nos salva. De algún modo cualquier pieza de literatura nos relaja, nos descansa y nos permite decir que los psicólogos estudian lo que hay allí y que no es más que un silencio de redonda con un calderón y una repetición ad infinitum. Ví esa imagen en un libro de Deleuze, Derrames es su nombre. En cada conferencia, Deleuze muestra y redemuestra que no tenemos forma de pensarnos a nosotros mismos, que toda búsqueda es tan útil como inútil. Eso nos vuelve un poco loquitos: hay mucha inconsistencia en nuestro estudio. Y por ahora no encontramos nuevos resultados.

Monday, December 12, 2005 

creación rejtman ornelliana


Me sigo preguntando qué endemoniado bicho nos lleva a producir todo el tiempo, a necesitar de la creación para existir. Es un tema apasionante que me conduce directamente a intentar saber de qué hablamos cuando hablamos en rejtmaniano, en lacaniano, etcétera. ¿De qué se tratan estas vidas dedicadas? Rejtman escribe en Ornella, un cuento buenísimo, toda su inquietud en relación con un nuevo concepto de local de ventas y servicios para Palermo Viejo. Todo el espectáculo en uno, un concepto maravilloso all in one que pega en Australia por lo menos por un tiempo. Y así, de ese modo, uno encuentra el tema importante de la historia, que de algún modo nunca deja de referirse a un perro, a una perra, a lo que sea. Entonces, este mundo de ovejeros alemanes es el que motivó todo, el que llevó a la creación, y a su vez es el final, es el resultado. Creación para existir, vuelvo a decir, rejtcreación, creaciónman. Y así por lo menos intentamos que el mundo gire: yo no he visto nunca girar al mundo. Los únicos que podemos pensar eso somos los seres humanos, los seres parlantes. Y eso que nunca me he sentido parlante. Tipifico las cosas que acabo de decir con una conclusión temporaria: los libros matan, la música nos sumerge en la vida. Son dos mundos que se yuxtaponen y que se interpenetran.