Tuesday, January 13, 2009 

the sounds of war

Why just can't we get rid of war? I feel physically tired when I see that "my people" -i.e. those who call themselves jews- is killing other people. I can't believe that Gaza Strip is under organized attack. The fact that the Government of Israel is killing people is unbelievable. A jew cannot do such a thing. I mean, our culture is not related with violence at all, but with thinking and trying to change the world for good and in a pacific, healthy way. The things that are going on these days make me think that we people don't learn. And that's way sad.

Wednesday, July 30, 2008 

a bit of music psychology

As I want to continue my studies in Finland and most of the members of my familiy doesn't give me any kind of real support in order to do it, things look not that interesting right now for me. I guess that the best thing to do right now, instead of waiting for apples to fall from the sky, is to keep on doing what I love to do: writing, listening to music, reading about music and performing some music too.
I'm profoundly interested in a problem that comes around when we say that music is a language. We obviously need to use words in order to say what we want to say, and we use to agree with the theory that says that our language has something to do with the words that we use. And as we are able to say things with music, we can actually say things about music. Any of this writings on music will not be music, but they can say things that some of us will understand with a musical meaning.
And that's how the great John Sloboda comes into my mind and helps me a little bit to put some things in order. Musical meaning is just one of the dimensions that can be explained about music when we say that there is a musical language. When we try to define musical meaning, we need to ask ourselves a bit about language theory. Then we will get in touch with the classical language theory. I don't know who said that we can divide our study in three fields: fonological, syntactical and semantical. The question is not only what are we listening to, but when are we listening that and why are we listening this. For example, we're listening to the Goldberg Variations played in a harpsichord, and it actually sounds like that. I know this is a harpsichord and I don't need to read how a harpsichord sounds like in order to recognize that it's a harpsichord. I will also expect to hear 30 variations of an aria that is played at the beginning and the end of the variations, and most of them will be in G Major, but three of them will be in G minor. If what we get is actually a harpsichord and not a clarinet, then we can say something strictly fonological about the music we're hearing to. If there are 30 variations, some of them are canons and most of them finish with a Major chord, well, then there were no syntax errors for us. Now let's analize the semantical part and we will see that here we have to ask people about this. What does this music mean for me? Why do I feel this or that when I hear a canon made by Bach? Why can we say so little about what music makes us feel? Sloboda analized what could we say about musical experiences and he found out that we use to remember musical experiences where our emotions are profoundly involved. The most interesting thing is that the emotion that is attached to our musical memory before we turn 10 years old will serve as a condition for our future movements in musical life. Our relationship with music depends on these singular experiences. Which experiences? For example, the first time I heard the Goldberg Variations.

Tuesday, July 22, 2008 

Quiero apuntar una cosa, y es que John Sloboda dice en Exploring the musical mind que si le pedís a un tipo que recuerde la música que escuchaba entre los 5 y los 10 años y te diga lo que sentía, los adjetivos que use van a ser mucho más elaborados para la música cercana a los 10 años, edad en la cual ya sabe distinguir qué es tonal y qué roza la ilegalidad dentro del sistema. Algo así dice.

Sunday, June 22, 2008 

continuando con el problema de la necesidad de decir.

¿Qué es ese chip artificial que nos invita e incita al mismo tiempo a la lectura de nuestras propias palabras? Nuestros dichos, imbuidos de lenguaje, o sea de explicación sobre la explicación, tienen una fuerza descomunal en algunos casos. Pero esto no tiene tanto que ver con esa genuina necesidad de decir.
El decir y el decirse están suavemente entrelazados, así como el decir y sus productos, los dichos. No cabe aclarar que decir y dicho no es lo mismo y no tengo interés en meterme en este problema.
Quería desarrollar un tema de mi infancia, que son unas hormiguitas que maté cuando era chico con una lupa. Este es un decible, un necesario, uno que necesita decibeles.
Ayer escuchando a Messiaen fueron muchas cosas las que me surgieron y quise escribir sobre todo eso, pero no tenía nada para anotar. Y ahora me surgieron estas palabras que tenía para decir, como modo de sustitución respecto de lo no dicho. Interesante, supongo.

Thursday, June 05, 2008 

I, S, R - E, T, R

Jugué pensando en la importancia del juego. Pensé en las palabras y las cosas, en que hay juegos de palabras y juegos con cosas. Así se divierten los niños, con experimentos palabreros o con objetos sobre los cuales arman historias -o no-. Pensé en lo simbólico y lo espacial-imaginario. Me acordé de que "antes del tiempo no había tiempo", es decir que no se puede simbolizar eso que llamamos tiempo cuando no hay tiempo.
Los que juegan con cosas terminan más enamorados por el sexo -y el fetichismo-; los que juegan con palabras terminan más enamorados por la literatura y la ciencia que no se cansa de parir conceptos.
Por último, llegué a esta idea pequeña: lo real, lo simbólico y lo imaginario de Lacan/Lévi-Strauss es lo real, el tiempo y el espacio de Kant. Las categorías kantianas más el imposible de conocer constituyen los tres registros de Lacan. Tiempo simbólico, espacio imaginario, real real. Quedamos contentos, porque abrazamos física, filosofía, antropología y psicología con un mismo lazo.

 

el resentimiento

Siempre me llamó la atención lo bien que prenden en este mundo los resentimientos y la envidia. Como ser humano que soy y que busco ser cada día, me sorprendo cuando leo el diario, cuando me entero de cosas, cuando sentar posición se transforma en un pensamiento contra. No es que yo sea pro ni que pueda considerarme más amigo de las filias que de las fobias, pero...
Hay catedrȧticos influyentes en el mundo de la música que dicen con orgullo gansadas como esta:

"Noo.... [afligido] ... ¿quién fue la persona de dudosa moral que te pasó el cd de Steve Reich? [sí, dijo "el cd" como si tuviera uno solo]... ¿Quién fue el pervertido? Sabés, Steve Reich es a la música contemporánea lo que la música militar es a la música clásica..."

Por suerte no me lo dieron a mí; desgraciadamente se lo dijeron a un amigo que conoció la obra de Steve Reich en princpio gracias a mi insistencia molesta.

En fin, es solamente un ejemplo de la tenacidad, del amor por la creación de opuestos, de la búsqueda de la confrontación con lo que sea otro. Maximalismo versus minimalismo. Yo soy medialista.

Monday, June 02, 2008 

infinitos


Nuevamente surgen las ganas de escribir al infinito. ¿Eso dije? ¿Al infinito? Quise decir que quiero escribir sin motivos. Dejar que fluyan los dedos sobre el teclado y produzcan palabras nuevas, como si fueran delfines jamás vistos. El desgaste que internet produce, sin embargo, rompe paulatinamente con las ganas de escribir, con las ganas genuinas de producir una vida que sea relatable. Pero nos salva ese mínimo pedazo de certidumbre, esa especie de cartón corrugado donde se puede leer: "lo que vos digas es nuevo, nadie más lo dijo antes, estás creando algo de la nada". Esa mentira de papel a veces da ganas de seguir palabreando como si fuera una actividad de todos los días, con la diferencia de que hay que saber que es nueva. Pero hay que ir con cuidado, como si se comiera fideos encima de un óleo sobre tela. Hay que tratar de seguir el oficio de hablar desde uno mismo, y cortar cuando se lo crea necesario.

Monday, May 19, 2008 

sobre la derechización de las llamadas clases medias

Sufro al encontrarme con gente que prefiere una derecha que esconde la violencia y la mafia frente a la izquierda que no siente pudor frente a exponerla. Esta es la verdadera diferencia entre derecha e izquierda a nivel político. El modus operandi tradicional de la derecha es: si hay pobreza, que no se note.
Por lo tanto, un cheto -o el llamado cuico en Chile- siempre será de derecha, porque oculta la violencia y la mafia y se comporta como si no la hubiera más que en el enemigo.
El sorprendente proceso de derechización consiste, principalmente, en dejarse llevar por los "logros" de la derecha en los momentos más violentos y mafiosos de la izquierda. Nunca hay que olvidar, sin embargo, que la derecha es siempre mafiosa y violenta, o lo que es peor, nunca se puede saber a ciencia cierta cuán mafiosa y violenta es hasta mucho tiempo después.
Es llamativo el modo como la llamada clase media corta radicalmente con los gobiernos de izquierda, que representan a la mayoría, paradójicamente denominada minoría. Es una derecha exterior que se hace interior. Por cierto, ¿por qué el interior del país se llama así?
Izquierda, derecha, interior, exterior, mayoría, minoría y media son siete difíciles constructos que a veces cuesta articular y que me dejaron en un nudo del cual no puedo salir.