Sunday, June 22, 2008 

continuando con el problema de la necesidad de decir.

¿Qué es ese chip artificial que nos invita e incita al mismo tiempo a la lectura de nuestras propias palabras? Nuestros dichos, imbuidos de lenguaje, o sea de explicación sobre la explicación, tienen una fuerza descomunal en algunos casos. Pero esto no tiene tanto que ver con esa genuina necesidad de decir.
El decir y el decirse están suavemente entrelazados, así como el decir y sus productos, los dichos. No cabe aclarar que decir y dicho no es lo mismo y no tengo interés en meterme en este problema.
Quería desarrollar un tema de mi infancia, que son unas hormiguitas que maté cuando era chico con una lupa. Este es un decible, un necesario, uno que necesita decibeles.
Ayer escuchando a Messiaen fueron muchas cosas las que me surgieron y quise escribir sobre todo eso, pero no tenía nada para anotar. Y ahora me surgieron estas palabras que tenía para decir, como modo de sustitución respecto de lo no dicho. Interesante, supongo.

Thursday, June 05, 2008 

I, S, R - E, T, R

Jugué pensando en la importancia del juego. Pensé en las palabras y las cosas, en que hay juegos de palabras y juegos con cosas. Así se divierten los niños, con experimentos palabreros o con objetos sobre los cuales arman historias -o no-. Pensé en lo simbólico y lo espacial-imaginario. Me acordé de que "antes del tiempo no había tiempo", es decir que no se puede simbolizar eso que llamamos tiempo cuando no hay tiempo.
Los que juegan con cosas terminan más enamorados por el sexo -y el fetichismo-; los que juegan con palabras terminan más enamorados por la literatura y la ciencia que no se cansa de parir conceptos.
Por último, llegué a esta idea pequeña: lo real, lo simbólico y lo imaginario de Lacan/Lévi-Strauss es lo real, el tiempo y el espacio de Kant. Las categorías kantianas más el imposible de conocer constituyen los tres registros de Lacan. Tiempo simbólico, espacio imaginario, real real. Quedamos contentos, porque abrazamos física, filosofía, antropología y psicología con un mismo lazo.

 

el resentimiento

Siempre me llamó la atención lo bien que prenden en este mundo los resentimientos y la envidia. Como ser humano que soy y que busco ser cada día, me sorprendo cuando leo el diario, cuando me entero de cosas, cuando sentar posición se transforma en un pensamiento contra. No es que yo sea pro ni que pueda considerarme más amigo de las filias que de las fobias, pero...
Hay catedrȧticos influyentes en el mundo de la música que dicen con orgullo gansadas como esta:

"Noo.... [afligido] ... ¿quién fue la persona de dudosa moral que te pasó el cd de Steve Reich? [sí, dijo "el cd" como si tuviera uno solo]... ¿Quién fue el pervertido? Sabés, Steve Reich es a la música contemporánea lo que la música militar es a la música clásica..."

Por suerte no me lo dieron a mí; desgraciadamente se lo dijeron a un amigo que conoció la obra de Steve Reich en princpio gracias a mi insistencia molesta.

En fin, es solamente un ejemplo de la tenacidad, del amor por la creación de opuestos, de la búsqueda de la confrontación con lo que sea otro. Maximalismo versus minimalismo. Yo soy medialista.

Monday, June 02, 2008 

infinitos


Nuevamente surgen las ganas de escribir al infinito. ¿Eso dije? ¿Al infinito? Quise decir que quiero escribir sin motivos. Dejar que fluyan los dedos sobre el teclado y produzcan palabras nuevas, como si fueran delfines jamás vistos. El desgaste que internet produce, sin embargo, rompe paulatinamente con las ganas de escribir, con las ganas genuinas de producir una vida que sea relatable. Pero nos salva ese mínimo pedazo de certidumbre, esa especie de cartón corrugado donde se puede leer: "lo que vos digas es nuevo, nadie más lo dijo antes, estás creando algo de la nada". Esa mentira de papel a veces da ganas de seguir palabreando como si fuera una actividad de todos los días, con la diferencia de que hay que saber que es nueva. Pero hay que ir con cuidado, como si se comiera fideos encima de un óleo sobre tela. Hay que tratar de seguir el oficio de hablar desde uno mismo, y cortar cuando se lo crea necesario.